domingo, 24 de septiembre de 2023

La ballena

Me subes al lomo de una ballena y de esta forma cabalgamos sobre ella en un mundo que no es el nuestro, que es el de ella. 

Tomamos consciencia que somos seres deseantes y pero también objeto de deseo. 

El recuerdo utiliza montajes de grabación invertidos y poéticos, de golpe soy una niña en un parque despreocupada por las posturas que reproduce mi cuerpo y en otro momento, soy una mujer lasciva consciente reflejándose en los cristales de un escaparate del sexo. 

Tiemblo.

De golpe el cielo asfixia porque se nos ha olvidado respirar, al rato nos hurgamos curiosos las respectivas branquias. 

Debajo del agua todo es más complicado pero volvemos siempre que podemos a chapotear. 


martes, 19 de septiembre de 2023

Correrme en tus manos. 

Leernos los labios.

jueves, 14 de septiembre de 2023

Soy rica en sonrisas


Ojalá que cuando las nubes vengan,  pueda canjearlas por todas las sonrisas que me has hecho dibujar. Porque los recuerdos que ocultan cada una de ellas, son un botín,  lo más valioso que me queda.  

Ellas han aparecido en el momento que menos me esperaba, sin aviso alguno. Y me he vuelto una experta en acumularlas, pero...tengo que estar  siempre consciente y alerta. Revolotean cerca de mis comisuras,  como hadas empolilladas y he de ir rauda a a atraparlas con la boca, desgarrarlas , triturarlas y engullirlas,  para que no se marchen nunca de mí. 

Desgraciadamente, no puedo presumir de mi botín, así que he creado a su imagen y semejanza  unas más secretas. Les llamo micro sonrisas. Me sirven como plaquetas. Hacen cicatrizar las pequeñas  heridas viejas y nuevas del día a día. 

Pero la verdadera misión de estas micro sonrisas es aferrarse con uñas y dientes, con todas sus fuerzas,  desesperadas,  al recuerdo de las sonrisas nodrizas. Como en el juego de arrancar cebollas,  no vayan a despeñarse al pozo del olvido. 

Mis sonrisas, mis riquezas, son una luz cegadora, una fuerza desconcertante. Pero a la vez, sonrisas que cada día, al despertar, cuando abres un ojo y todavía no has abierto el otro, te susurran que estés alerta,  pues un día ya no pueden estar. 

lunes, 11 de septiembre de 2023

Maternidad

Mama, mama, mama, mama, mama, mama, mama, mama, mama, mama, mama, mama, mama, mama, mama, mama, mama, mama, mama, mama, mama, mama, mama, mama, mama, mama, mama,. mama, mama, mama, mama, mama, mama, mama, mama, mama, mama, mama, mama, mama, mama, mama, mama, mama, mama, mama, mama,, mama, mama, mama, mama, mama, mama, mama, mama, mama, mama, mama, mama, mama, mama, mama, mama, mama, mama, mama, mama, mama, mama, mama.

Soy Jack Torrance.

sábado, 9 de septiembre de 2023

Cosas de adultos

Resulta que ahora era adulta. 

Y tenia que hacer cosas como tal. 

Enfadarme mucho por la impuntualidad de Renfe. 
Enfadarme mucho por los coitos fracasados. 
Enfadarme mucho por las citas cortas. 
Enfadarme mucho por la falta de sueño. 

-No hay tiempo, no hay tiempo!- 
otra vez en puto conejo blanco corriendo delante mío con el reloj en mano.

domingo, 27 de agosto de 2023

Fenaquistoscopio

 Ellos eran creadores de mundos. 

Se encerraban en las golfas de las casas y,  mientras comían jamón del bueno y queso del regular sobre la cama,  hacían que el mundo que veían los demás dejara de existir.  

El tejado de barro y las vigas de madera desaparecían sobre sus cabezas y aparecía un cielo nocturno de color azul brillante con constelaciones en movimiento.   

- Fe-na-quis-tis-co-pio-. 

Ella chasqueó la lengua a cada silaba de la nueva palabra que él  le había regalado esa noche y entonces, las estrellas comenzaron a moverse lentas, dando vueltas por la cúpula celeste. 

A cambio de ese juguete óptico, ella le explicó historias moviendo las constelaciones cual títeres convirtiendo el techo en un retablo de las maravillas. 

Agacharon la cabeza para que la gran osa blanca que paseaba perezosa con su osezno detrás no les llenara la cabeza de escarcha. Cuando pasó a explicar la historia de Casiopea, le pidió a él que creara a Ceto pues siempre imaginaba los mejores seres deformados,  ella solo los soñaba. 

Y conforme avanzaba la historia y la habitación se llenaba de amazonas, andrómedas y cisnes titánicos, ellos tenían cada vez más ganas de estar solos los dos otra vez, así que mandaron a la protagonista a permanecer con la cabeza fuera del tiempo, como dioses que jugaban a ser,  y las tejas y las vigas volvieron  a darles cobijo de madriguera.

Como siempre, sus cuerpos se encendieron para apagar sus mentes. 

Para hacer descansar el mundo. 

jueves, 24 de agosto de 2023

Verano del 23

Tú y yo vivimos enredados y hundidos. 

Todo es agua y todo es espejo. 

Enredados en posidonias que danzan lentamente,

hundidos en sueños inducidos por apneas. 


Estoy en el punto más alto de la ciudad sumergida

y me lanzo al vacío. Y vuelo, que es nadar sobre ésta. 

Y luego me besas y me abrazas con brazos que ya no son brazos, 

son algas. Como  mi pelo.


De esta manera pasan las tardes de verano. 

Nos queremos lamer la sal,

nos queremos enredar y hundir

donde todo es agua y todo es espejo. 

domingo, 2 de julio de 2023

Dame tres palabras y te hago un cuento.

La niña, que ya no era una niña y era más una adolescente, se aburría mucho cada vez que llegaba verano y la enviaban dos meses al pazo de su tía abuela. Era una casa grande y vieja como su tía abuela. Era aburrida y anodina, como su tía abuela. Eran días eternos y polvorientos como su tía abuela. 


Tenía que despojarse de su increíble chupa de piel con el parche de tigre cosido en la espalda con el que ella se había labrado una personalidad, ser popular entre los chicos y chicas de la ciudad, cosa que no era nada fácil; y pasar todo el verano con camisetas viejas de rayas de colores heredadas de sus primas y pantalones cortos remendados mil veces por la entrepierna. Pero total, ahí nadie la veía. Nadie de su interés claro, solo venían de visita amigos septuagenarios de la tía abuela.


No había lugar donde esconderse del aburrimiento ni del calor. El calor era sofocante y la humedad del trópico hacía que cada movimiento resultara pesado y lento.

Por las tardes le gustaba sacar del congelador un antifaz de esos relleno de bolitas que  le parecía precioso, como si fuera un disfraz de superheroína y al ponérselo fuera a despegar e irse muy lejos de allí en busca de aventuras. Cuando se lo ponía experimentaba una sensación de alivio inmediato mientras las bolitas de hielo se fundían suavemente contra su piel.


Con el antifaz en su rostro, la niña, que ya no era una niña y era más una adolescente,  salió al patio trasero y se sentó ante una tapia cubierta de hormigas que hilaban un elaborado patrón con sus movimientos. Fascinada por el espectáculo, las observaba, olvidando por un momento su aburrimiento. La tapia blanca y descorchada tenia multitud de grietas y un moho negro creaba paisajes entre tímidos brotes de malas hierbas que se abrían camino.  Impulsada por la curiosidad, decidió seguir a las hormigas que avanzaban hacia el bosque cercano. Con cada paso, el calor del trópico se intensificaba, y las gotas de sudor comenzaron a surcar sus piernas. 

Las hormigas finalmente la condujeron hacia un claro en el bosque, donde encontró una antigua fuente de piedra. El agua fresca y cristalina fluía suavemente, y decidió refrescarse sumergiendo sus pies en ella. Aliviada, dejó que el agua fría disipara el calor acumulado en su cuerpo.

En ese momento, la niña, que ya no era una niña y era más una adolescente,  se dio cuenta de que no estaba sola. 


Cerca de donde estaba ella se encontraba un chico que minutos antes también había estado refrescándose en la fuente y ahora se había sentado en una piedra a descansar con los pies todavía descalzos y frescos. Ante la presencia de la inesperada chica con antifaz se había quedado inmóvil y  en silencio pero viendo que ya no era invisible levantó la mano con una sonrisa a forma de saludo .

martes, 30 de mayo de 2023

Una puerta tapiada

Aquellos días no estuve ahí conmigo. Me largué a través de la puerta tapiada de la pared. 

Si la intención era sentir las mismas cosas por repetición no funcionó. Mi cuerpo celebró, folló y comió, pero mi cabeza fue la primera en  salir corriendo. 

Y cuando ésta se fue, se quedaron mis dedos libres para acariciar, ya sin ataduras de la vieja yo. 

Yo me vi, tras esos ladrillos de piedra viejos, observando esa nueva yo que ya no me pertenecía, con curiosidad y distancia, como si yo misma fuera  una postal de un país inalcanzable al que siempre quise ir. 

Me largué,  porque en aquellos días supe que debía empezar a danzar y yo nunca bailo. 

domingo, 14 de mayo de 2023

Mirarle.

Cuando dibujaba o leía concentraba todo su cosmos, su caos se hacía línea recta. Su magnetismo hipnotizante desaparecía como si se desactivara un campo de fuerza invisible. Una burbuja de jabón hecha de realismo mágico explotaba. Pluf. 

Entonces en esos segundos que  mi percepción del tiempo estiraba todo lo posible, podía observarle con atención. 

Escudriñaba todos los surcos, erupciones, líneas, poros de su cara. 
Y siempre, siempre, me sorprendía, como si la persona que estuviera delante fuera alguien nuevo al que no había visto en mi vida. 
Porque efectivamente a efectos prácticos era bastante así. 

De puntillas pasaba por mi mente la idea de que ese rostro había sido joven y no había sido mío. 
Recordaba que no podía recordarle.  
Y con esa amargura, la boca del estómago se me empequeñecía y era como si mi aparato digestivo hiciera vacío. 

De repente, él levantaba la mirada dirección a mis ojos. Diciéndome cosas que me gustaba escuchar y haciendo que mis ideas trotaran y cayeran rodando como croquetas por una ladera de césped mullido.  
Con las cejas en forma de tejado de Hobbit, los ojos amables y sonrientes, la nariz de un mundo lejano, los dientes de chaval, me hacía volver a olvidar que no era mío ni nunca lo había sido. 

domingo, 23 de abril de 2023

Dos

Tu cabello son anillos. 
Son tifones. 
Remolinos de aguas oscuras que prometen 
(que no amenazan)
 a llevarte al fondo del mar.
Son telaraña enmarañada. 
Tus rizos de hombre que fue un niño 
y lo recuerda,
 un nido de pájaros, mullido para acoger y proteger.


Mis dedos son surco y maquinaria. 
Son dirección e ingeniería de caminos. 
Son decididos animales cruzando la selva.
Son calor buscando madriguera.
Las yemas de mis dedos, 
rayos de sol penetrando las ramas frondosas 
del bosque más oscuro.



sábado, 1 de abril de 2023

Primavera

Nunca antes me he sentido más guapa y más insegura a la vez. O quizás sí, pero hace tantos años, décadas, que ya no recordaba la sensación. 

Mirar la cadencia de mis pies avanzando me entusiasma porque avanzo!. Veo juguetear mi vestido a cada paso. Soy una niña jugando a ser una mujer en el prostíbulo del oeste. Somos las chicas pistoleras. Rubias y morenas.

Las caderas marchan bamboleantes, son unas BoxPok  post soviéticas. 

Cada vez que mi cabellera vacila, se pulverizan en el ambiente feromonas como si fuera la mismísima primavera en carne, huesos y zapatillas deportivas. 

Soy Perséfone, soy Kore, soy Flora, soy Maia, soy Ostara, soy Brigid. 

Y todas avanzamos como un ferrocarril, imparables, titánicas, con el vientre rugiendo, con la frente alta, felices.